El Senado bonaerense aprobó y giró ayer a Diputados la Ley de Víctimas, que refuerza el rol de quienes hayan sufrido delitos en el proceso judicial.

Tras un complejo debate lleno de chicanas, que incluyó numerosas idas y vueltas en las comisiones, el Frente de Todos y Juntos por el Cambio llegaron la semana pasada a un acuerdo en torno a un proyecto común, que ahora fue aprobada.

La iniciativa, que ahora deberá ser refrendada en Diputados, garantiza que la perspectiva de las víctimas y el particular damnificado sea escuchada por el juez durante todas las instancias del proceso. Entre otras cosas, podrán oponerse a las medidas de morigeración de condenas, e incluso reclamar el cese de una libertad condicional en caso de que consideren que incumplen con las leyes.

Además, se incorpora la creación del Registro provincial de abogados de la víctima en el ámbito del Colegio de Abogados bonaerense, que establece una serie de requisitos a los letrados para integrarlo, como por ejemplo, la aprobación de un curso especializado en materia de género, derechos humanos y garantías de las víctimas.

Durante el debate, el senador José Luis Pallares (Frente de Todos) aseguró que “el lugar que ocupa la víctima es marginal: se supone que quien recoge sus intereses es el fiscal y no siempre es así”. “El fiscal no es el dueño del proceso y la víctima debe ser escuchada en todo el proceso penal”, agregó.

LA ROSCA

El debate del proyecto se dio en el marco de duros cruces entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio. Si bien ambas bancadas apoyaban la ley, diferencias de fondo trabaron su aprobación en las comisiones, al punto tal que la semana pasada los bloques  presentaron un dictamen diferente cada uno, y la oposición había resuelto imponer su número para aprobar el propio.

Incluso durante la última reunión de la comisión de Legislación General, su presidente Francisco Durañona (Frente de Todos) dio por cerrado el encuentro tras la exposición de asociaciones de víctimas, pero la oposición (que tiene mayoría) resolvió seguir y aprobar su propio dictamen.

Esas tensiones se evidenciaron en la sesión de esta tarde. El senador Walter Lanaro (Juntos por el Cambio), expresó al respecto que “cuando las posiciones son tan disímiles, la búsqueda de consensos se dificulta. Cuando nosotros nos encontramos defendiendo las víctimas y cuando el frente de Todos propone liberar presos, eso nos va a encontrar en la vereda de en frente”.

Además, acusó indirectamente a Durañona de poner “palos en la rueda, haciendo politiquería barata, de cartón” en relación al debate en su comisión.

En respuesta, Durañona sostuvo que en el debate de comisiones “se dejó bien en claro que la discusión estaba dirigida a mejorar un proyecto de Ley. Por eso convocamos a la participación ciudadana, funcionarios, magistrados, organizaciones de víctimas, para que puedan exponer y aportar ideas. Muy mal hubiésemos hecho de no haber incorporado su visión en el dictamen final”.

Es que el oficialismo argumentó, como justificación de la demora en aprobar el proyecto en comisiones, que debían incorporar las solicitudes de esos actores al texto final.

“Me llama la atención que insistan en subrayar la escucha a las asociaciones de víctimas, ya que la mayoría reconocieron que era la primera vez que podían realizarla en una reunión de ese tipo. Justamente ese fue uno de los motivos por el cual nos pareció prudente dar espacio al trabajo a todo lo que había ocurrido”, cerró.

Fuente: DIB

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