Las ventas minoristas en Pilar -índice que refleja la actividad de los comercios locales- bajaron 3,17% en mayo, el peor retroceso de los últimos dos años y medio. Solamente en los primeros cinco meses del año acumula una baja del 13,8%. La peor caída de los últimos 30 meses profundizó la preocupación de los comerciantes pilarenses, en un contexto que se vuelve cada vez más difícil y en donde muchos de ellos ya se vieron forzados a bajar las persianas.

Entre los diferentes rubros que hacen al índice, ninguno llamó tanto la atención como el de Alimentos y Bebidas, que alcanzó una baja del 3,2%. Este retroceso creciente en un rubro de primera necesidad como es “la comida” y que está en el podio de los que menos productos vendieron el mes pasado, dispara varias alarmas. Ha de tenerse en cuenta que en el último tiempo se desató, en diferentes ocaciones, la polémica por la llegada de numerosos supermercados chinos al territorio pilarense. Con un cambio de legislación en beneficio de dichos supermercados impulsado por el Municipio, sumado a la continua caída del consumo, el panorama para los tradicionales comerciantes de alimentos y bebidas de Pilar es de los más complicados.

“Esperamos que con las paritarias salariales que han comenzado a aplicarse, comience el repunte del consumo” manifestaron desde la Sociedad de Comerciantes, Industriales, Propietarios y Afines de Pilar (Scipa). Lo cierto es que en el municipio que gobierna el Intendente de cambiemos, Nicolás Ducoté, bastaron sólo 5 meses del 2019 para superar en su totalidad a la caída acumulada de los 12 meses del año pasado.