A un mes de la partida de Nicolás Ducoté del gobierno local, salió a la luz una denuncia que involucra a dos funcionarios de extrema confianza del ex Intendente. Fue un empleado del municipio, quien ya sin el miedo de estar bajo el mandato de Cambiemos; se animó a hablar. En la denuncia este apunta contra el ex jefe comunal así como a Jorge Leonhardt -quien sin tener un cargo asignado manejaba el área de Seguridad del Municipio y era una de las personas de mayor confianza del Intendente, para quien también ofició de financiador de sus campañas políticas- y su mano derecha, Miguel Ávalos.

Según detalla las tareas que los obligaban a hacer iban desde ponerlos a trabajar como sus choferes personales, para llevar a sus hijos al colegio o hacer viajes a boliches de Capital Federal, hasta niñeras jornada completa en Punta del Este o trabajos de mantenimiento en sus quintas privadas.

El empleado que presentó testimonio era trabajador en el Depósito Municipal. Tal como consta en su declaración este fue designado como chofer del área de seguridad. Pero en la práctica cumplía funciones de “chofer, custodia y obrero” de los ex funcionarios y sus allegados. Además, cuenta que varias veces debió trasladar dinero hacia las oficinas personales de Leonhardt y hasta que, en diciembre de 2016, debió prestar funciones en la ciudad uruguaya de Punta del Este, junto a una oficial de la Policía que fue trasladada hasta allí para hacer de niñera.

“Tenía que acompañarlos a fiestas o a lugares”, manifestó y advirtió, además, que la oficial tuvo que hacer de empleada doméstica. Por dicha razón, declaró que en febrero de 2017 se reunió con Leonhardt y Ávalos y tras cuestionar el haber sido designado a tareas que no tenían que ver con el Municipio ni la Seguridad, la respuesta de Ávalos fue: “que las cosas eran así, que la plata no tenía que salir de su bolsillo sino del gobierno. Que ahora ellos eran el poder”. 

De acuerdo con la declaración del empleado municipal, luego de manifestar su disgusto, recibió “aprietes” por parte de Ávalos. Incluso, lo habría obligado a entregar copias de papeles donde constaban algunas de las tareas que debía realizar y que el denunciante atesoraba como pruebas. “Vino Miguel y me sacó todo con la barrabrava”, expresó. “Me dijeron que yo sabía cómo se manejaban ellos, que les dé los papeles sino iba a terminar con todos los huesos rotos”.

También se refirió a la contratación por parte del Estado de vehículos personales de Leonhardt, comprados en la agencia del cuñado de éste. “Apenas asumió Nico (sic), compramos un Toyota Corolla y un Ford Fiesta negro. Llevamos una bolsa de plata. Lo compró Leonhardt para sí mismo y se lo alquila al Municipio. La pone como titular a la empleada doméstica (…). Estos autos están alquilados para custodia o para llevar a algún funcionario”. 

A su vez, testificó que las planillas donde constan las horas trabajadas “las firmaba en la casa de Ávalos. Ellos completaban todo después. Yo firmaba las planillas del municipio en blanco”. Y advirtió que Analía Leiva, excandidata a concejal por la lista de Ducoté y esposa de Ávalos “es la que maneja las horas adicionales. Es la que las reparte”. Una vez asumida la nueva gestión de Federico Achával, se sumaron al menos dos nuevos testimonios de empleados que describen que cumplían tareas particulares para Miguel Ávalos y su esposa y quienes, entre otras situaciones irregulares, cargaban combustible del Municipio para sus vehículos particulares. 

Lo que salió a la luz es mucho más que una denuncia, es la punta del iceberg de un burdo entramado que Ducoté y sus funcionarios llevaban adelante para usar los recursos municipales en su beneficio.