Nueva ley de alquileres: ¿Qué garantía es válida para alquilar una vivienda?

La ley 27.551, en vigencia desde julio de 2020, establece cinco tipos de garantías; es decir, varias posibilidades mediante las cuales un inquilino puede garantizar que cumplirá con las obligaciones que establece el contrato. Así, las alternativas, además del clásico título de propiedad inmueble, son; aval bancario, seguro de caución, garantía de fianza o fiador solidario y garantía personal del locatario.

Una de las cuestiones elementales e imprescindibles a tener en cuenta cuando una persona busca una casa o departamento para alquilar, es contar con una garantía. La nueva Ley de Alquileres simplifica bastante las cosas para acceder a la vivienda en este sentido, ya que contar con un título de propiedad ahora no es la única opción.

De acuerdo con el artículo 13 de la Ley, “en el caso de requerirse una garantía, el locatario propondrá al locador al menos dos”. Esto se traduce en que el inquilino debe elegir cuáles y ofrecer dos de estas posibilidades de garantías. Por su parte, el propietario debe elegir solo una entre las dos propuestas, NO pudiendo exigir ninguna otra.

Si bien la legislación vigente es clara al respecto, el tema “garantía” no deja de ser un punto conflictivo en la relación con las inmobiliarias, que muchas veces actúan como una corporación y pretenden imponer sus condiciones en contra de lo que establece la normativa vigente.

5 TIPOS DE GARANTÍAS: ¿EN QUÉ CONSISTE CADA UNA?

En el caso del Título de Propiedad, se trata de un inmueble que, ante eventuales incumplimientos de contrato, queda como garantía. Por lo general el inquilino busca a una persona de su confianza (puede ser un familiar o allegado) quien ofrece la escritura para respaldar al inquilino.

El Aval Bancario es una garantía que el inquilino gestiona en una entidad bancaria. La misma responde ante posibles incumplimientos del inquilino a la hora de realizar los pagos mensuales del alquiler.

En tanto, el Seguro de Caución es un contrato con una compañía de seguros que funciona como garante del inquilino. 

En ambos casos (aval bancario y seguro de caución), el inquilino tiene la libertad de elegir a qué entidad recurrir para obtener la garantía.

La Garantía de Fianza o Fiador Solidario consiste en la persona que responde por el total de la deuda de igual forma que el titular del contrato, es decir el inquilino.

Por último, la Garantía Personal del locatario es el aval que el propio inquilino respalda con su “recibo de sueldo, certificado de ingresos o cualquier otro medio fehaciente”, tal como lo estipula la Ley.

La legislación en la materia establece que el propietario “no puede requerir una garantía que supere el equivalente a cinco veces el valor mensual” del alquiler, salvo que se trate de una garantía personal del locatario. En este caso, “podrá elevarse dicho valor hasta un máximo de diez veces”.

IMPORTANTE

•             Todas las opciones de garantía que establece la Ley de Alquileres son válidas.

•             De esas opciones, el inquilino debe ofrecer dos alternativas.

•             Ni las inmobiliarias ni los propietarios pueden exigir una en particular, ni tampoco pedir requisitos para la garantía que no estén determinados en la norma.

•             Es absolutamente ilegal que algunas inmobiliarias exijan hacer seguros de caución con determinadas compañías aseguradoras. La decisión de contactar a una u otra aseguradora depende exclusivamente del inquilino.

•             NO es imprescindible contar con título de propiedad como garantía.

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