La obra de transformación en autopista de la Ruta Nacional 5, en el tramo Mercedes–Suipacha, atraviesa una fuerte crisis tras la paralización total de los trabajos y el despido masivo de operarios, en un contexto marcado por la falta de financiamiento.
Según informaron desde el gremio UOCRA, 48 trabajadores fueron despedidos el lunes 16 y en las próximas horas se sumarían otros 15 desvinculados, lo que dejaría prácticamente sin personal al obrador.
La empresa contratista, Vial Agro, tomó la decisión luego de acumular deudas por certificados impagos, lo que volvió inviable la continuidad de la obra sin el envío de fondos por parte del Gobierno nacional.
A pesar del freno total en los trabajos, en el predio se mantendrán algunos empleados administrativos, serenos y maquinaria, lo que deja una mínima expectativa de reactivación. Sin embargo, desde el sindicato advierten que no hay señales concretas de que eso ocurra en el corto plazo.
El silencio de Vialidad Nacional sobre el futuro del proyecto profundiza la incertidumbre en torno a una obra clave, que había avanzado hasta la etapa de suelo cal y arena en la zona conocida como “La Picada”.
La paralización no solo golpea a los trabajadores despedidos, sino que también reactiva la preocupación por la seguridad vial en un corredor con alta circulación y antecedentes de siniestralidad, además de sumar un nuevo caso de obra pública inconclusa en la provincia.