El conflicto en el transporte de cargas comenzó a escalar en la provincia de Buenos Aires luego de que las negociaciones por la actualización tarifaria fracasaran y el sector se declarara en estado de alerta y movilización. En ese marco, ya se registran protestas en puntos clave de la red vial bonaerense.
La situación se tensó tras la reunión de la Comisión Asesora del Transporte del Agro, donde cámaras empresarias y productores —con la mediación del Ministerio de Transporte— intentaron avanzar en un nuevo esquema de tarifas. Sin embargo, el encuentro terminó sin acuerdo y pasó a un cuarto intermedio que finalmente se levantó sin definiciones.
Frente a este escenario, la Confederación Argentina del Transporte Automotor de Cargas (CATAC) habilitó la posibilidad de avanzar con medidas de fuerza, mientras que transportistas autoconvocados ya comenzaron a manifestarse en rutas, como ocurrió en el cruce de las rutas 205 y 51.
El reclamo del sector es claro: una actualización de tarifas que permita compensar la fuerte suba del combustible. Según datos de la Federación Argentina de Transportistas de Cargas (FATRAC), los costos aumentaron un 15,2% entre febrero y marzo, lo que llevó a pedir una recomposición tarifaria del 25,31% respecto a los valores acordados previamente.
Desde el lado de los productores, representados por CARBAP, señalaron que actualmente la tarifa real se ubica entre un 10% y un 15% por debajo de lo establecido en febrero, y propusieron ajustar sobre esos valores sin rediscutir todo el esquema.
En tanto, la Federación de Acopiadores ofreció una suba del 10% y planteó retomar el diálogo en diez días, propuesta que fue rechazada por los transportistas.
Con las negociaciones estancadas y los costos en alza, el conflicto abre un escenario de creciente tensión que podría impactar en la logística del agro y la cadena de suministros si se profundizan las medidas en las rutas.