El fin del horario de verano marcó un cambio en la atención bancaria en la provincia de Buenos Aires, donde las sucursales de 108 municipios modificaron su esquema habitual. La medida alcanzó a entidades que desde diciembre operaban con un cronograma reducido.
Durante la temporada estival, los bancos funcionaron entre las 8 y las 13 horas, un régimen que se aplicó desde el 1 de diciembre. Este esquema especial buscó adaptarse a las altas temperaturas y a la dinámica propia del verano.
El Gobierno de la provincia de Buenos Aires fijó el domingo 22 de marzo como fecha de finalización del horario de verano. Sin embargo, la vuelta a la actividad se vio atravesada por días no laborables y feriados consecutivos.
Debido a este calendario, las entidades no retomarán la atención al público hasta el miércoles 25 de marzo. Desde esa jornada, las sucursales volv a operar volverán al horario habitual de 10 a 15 horas.
El cambio impactará en distritos de toda la provincia, incluyendo grandes ciudades como La Plata, Bahía Blanca, Junín y Mar del Plata, así como también localidades del interior bonaerense.
La medida abarca un total de 108 municipios, entre los que se encuentra Tandil, Olavarría, Pergamino, Necochea y Tres Arroyos, entre muchos otros. Se trata de una disposición que se repite cada año con el cierre de la temporada de verano.
El retorno al horario habitual implica una reorganización tanto para los clientes como para las entidades financieras, que ajustarán nuevamente su funcionamiento tras el esquema estacional.
Este cambio se da en un contexto en el que las operaciones digitales continúan en crecimiento, aunque la atención presencial sigue siendo clave para numerosos trámites.
De esta manera, los bancos en la provincia de Buenos Aires dejarán atrás el horario reducido y retomarán su cronograma tradicional, marcando el cierre formal del período estival en gran parte del sistema financiero.