El aumento de los combustibles volvió a impactar en los surtidores y la nafta acumuló una suba cercana al 9% en marzo en la Argentina, lo que generó preocupación por su efecto en la inflación. El encarecimiento del petróleo tras la escalada del conflicto en Medio Oriente impulsó nuevos ajustes en estaciones de servicio.
Según estimaciones privadas, el incremento promedio de la nafta y el gasoil se produjo en menos de dos semanas desde que se intensificó la tensión internacional. El valor del barril de Brent superó los 100 dólares, lo que repercutió de forma directa en los precios locales.
Datos de la consultora EcoGo indicaron que el índice de precios promedio de naftas y gasoil pasó de 136,3 el 26 de febrero a 148,2 el 16 de marzo, con base enero de 2025 igual a 100. Esa evolución implicó un aumento del 8,67% en pocas semanas.
En las estaciones de servicio de la Ciudad de Buenos Aires, la nafta Súper de YPF rondó los $1.833, mientras que la Premium superó los $2.015. En el caso del gasoil Infinia, el precio se ubicó en torno a $2.033.
Las estaciones de Shell mostraron valores aún más elevados. Allí, la Súper se acercó a $1.890, la Premium superó los $2.081 y el gasoil Power alcanzó aproximadamente $2.129. En varias localidades del interior bonaerense los precios resultaron incluso más altos.
El incremento de los combustibles no solo afecta el bolsillo de los conductores, sino que también repercute en la dinámica general de los precios. El transporte y la logística trasladan parte de ese costo a bienes y servicios.
Según cálculos de la consultora GMA Capital, un aumento del 10% en los combustibles puede sumar cerca de 0,37 puntos porcentuales a la inflación. El efecto final depende de la estrategia comercial de las petroleras y de la evolución del mercado internacional.
Los analistas señalaron que el impacto se reflejará con mayor claridad en el índice de precios de marzo, ya que los ajustes en surtidores ocurrieron durante la primera mitad del mes.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en febrero de 2026 una variación mensual del 2,9%.
Con ese resultado, la inflación acumulada en el primer bimestre del año alcanzó el 5,9%, mientras que la variación interanual se ubicó en 33,1%.
En ese contexto, la nueva suba de la nafta y del gasoil aparece como uno de los factores que podrían agregar presión al indicador de marzo, en medio de un escenario internacional marcado por la volatilidad del precio del petróleo.