Profesionales de la salud de distintas ciudades de la Provincia de Buenos Aires encendieron las alarmas por demoras en los pagos del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados, conocido como PAMI, una situación que podría impactar en la atención de jubilados y pensionados si no se regulariza en el corto plazo.
Uno de los casos más visibles se registra en Olavarría, donde médicos de cabecera denunciaron que la obra social mantiene deudas y plazos de pago “ampliamente vencidos”. Profesionales locales advirtieron que el escenario es “crítico e insostenible” y señalaron que la situación pone en riesgo la continuidad de los consultorios y la atención de miles de afiliados.
El conflicto también se replica en otras ciudades bonaerenses. En Necochea prestadores advirtieron que los atrasos complican el funcionamiento de los servicios médicos, mientras que en General Alvear profesionales manifestaron preocupación por la acumulación de deuda y el impacto en las prestaciones.
En el sudoeste provincial también surgieron reclamos. En Bahía Blanca la Asociación Médica local advirtió que existen retrasos en los pagos por prestaciones realizadas meses atrás, lo que podría afectar el normal funcionamiento del sistema de atención para afiliados.
A esto se suma la situación en el distrito de Coronel Rosales, donde médicos de cabecera y especialistas llegaron a advertir sobre la posibilidad de suspender la atención a afiliados ante la falta de pago de honorarios.
Frente a este panorama, prestadores de salud de distintos puntos de la provincia reclaman una pronta regularización de los pagos para evitar que el conflicto derive en restricciones en la atención médica de jubilados y pensionados.