La histórica actividad pesquera en la Laguna Chasicó, ubicada en el partido de Villarino, podría retomarse recién a mediados de 2027, según estimaciones vinculadas al proceso de recuperación ambiental del espejo de agua tras varios años de sequía.
Aunque durante 2025 se registraron lluvias que aportaron cierto alivio, las prolongadas temporadas de escasas precipitaciones provocaron un fuerte aumento de la salinidad en la laguna, lo que impactó directamente en su ecosistema.
Uno de los principales afectados fue el Pejerrey, el recurso natural más valioso del lugar. El incremento del nivel de salinidad impidió que la especie pudiera reproducirse y sobrevivir en condiciones normales, lo que llevó prácticamente a la desaparición de la actividad pesquera.
Como consecuencia, la llegada de pescadores deportivos se redujo drásticamente y el sector turístico local sufrió un fuerte impacto. Según el medio bahiense La Nueva, muchos operadores y comerciantes del balneario Chapalcó, debieron cerrar sus negocios e incluso emigrar ante la caída de la actividad.
La villa comenzó a desarrollarse como balneario en la década de 1930, cuando la laguna adquirió notoriedad tanto por sus propiedades terapéuticas, debido a su alta salinidad, como por su atractivo recreativo.
Pese al difícil panorama, las precipitaciones del último año permitieron que los niveles de salinidad descendieran a valores más aceptables. En ese contexto, se realizaron siembras de alevinos en algunos afluentes de la laguna con la esperanza de iniciar un proceso de repoblamiento.
Sin embargo, especialistas advierten que la recuperación del ecosistema llevará tiempo. Incluso si el proceso evoluciona favorablemente, se estima que recién a mediados de 2027 podrían generarse las condiciones para reactivar la pesca.
Aunque el balneario Chapalcó recibe visitantes durante los meses de verano, es la pesca la actividad que tradicionalmente sostiene el turismo durante todo el año. La falta de peces redujo la llegada de pescadores y golpeó la economía local.