La petrolera estatal YPF implementará una estrategia de “micropricing” para administrar las variaciones en los precios de los combustibles en el país. El mecanismo apunta a aplicar incrementos más pequeños y graduales en los surtidores en lugar de aumentos fuertes en un solo movimiento.
La decisión se da en un contexto de fuerte inestabilidad en el mercado energético internacional. En las últimas semanas, el precio del petróleo registró subas impulsadas por tensiones geopolíticas, recortes en la producción de algunos países exportadores y la incertidumbre sobre la oferta global de crudo. Ese escenario generó presión sobre los valores de los combustibles en distintos países.
Además, el mercado petrolero atraviesa una etapa marcada por la volatilidad de los precios del barril, influida por factores como conflictos internacionales, decisiones de los grandes productores y cambios en la demanda energética mundial. Este contexto impacta directamente en los costos de refinación y comercialización de las petroleras.
En ese marco, el presidente de la compañía, Horacio Marín, explicó que la empresa busca aplicar subas “de a poco” para acompañar la evolución del mercado sin generar un impacto abrupto en los precios locales.
El sistema de micropricing consiste en realizar ajustes más frecuentes pero de menor magnitud, lo que permitiría evitar saltos bruscos en los surtidores y administrar mejor las variaciones del mercado internacional.
Desde la empresa señalaron que la política de precios seguirá atada a la evolución de los costos, del precio internacional del crudo y de las condiciones del mercado energético global, aunque con una estrategia de actualización gradual para amortiguar el efecto de las subas en el bolsillo de los consumidores.