El Gobierno de la provincia de Buenos Aires salió a cuestionar la iniciativa impulsada por La Libertad Avanza para reducir o eliminar tasas municipales en más de 100 distritos bonaerenses y calificó la propuesta como una “operación de distracción”.
El encargado de expresar la postura oficial fue el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, quien en conferencia de prensa rechazó el diagnóstico del espacio libertario y defendió el rol de los tributos locales en el funcionamiento de los municipios.
“Es una mentira que el problema de la competitividad de la producción en Argentina tenga que ver con las tasas municipales”, sostuvo el funcionario desde la Casa de Gobierno.
Bianco explicó que el argumento de los proyectos libertarios sostiene que los problemas de comercios, industrias y productores agropecuarios están vinculados a una supuesta carga excesiva de tasas municipales. Sin embargo, consideró que esa explicación no aborda las verdaderas dificultades de la actividad económica.
“Le pedimos a los concejales de La Libertad Avanza que dejen de mentir, que dejen de llevar adelante operaciones de distracción y que se pongan a trabajar”, expresó.
Para respaldar su postura, el ministro citó un estudio de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) que analizó la carga impositiva en la renta agrícola. Según ese informe, las tasas municipales representan apenas el 0,7% del total, mientras que el 5,7% corresponde a impuestos provinciales y el 93,6% a tributos nacionales.
En la misma línea, mencionó otro estudio de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) que indica que los tributos municipales representan alrededor del 0,9% en las cadenas productivas.
Bianco también advirtió que la propuesta impulsada por el armador libertario Sebastián Pareja implica un avance sobre la autonomía de los municipios, ya que la definición de tasas forma parte de las atribuciones de los gobiernos locales.
“Lo que pedimos a concejales y legisladores es que trabajen en proyectos que tengan como objetivo favorecer la producción y el empleo, no destruirlos”, afirmó.
Por último, el funcionario atribuyó los problemas de competitividad a factores macroeconómicos vinculados con la política económica nacional. Entre ellos mencionó la apertura de importaciones, la apreciación cambiaria, la caída del consumo interno y la pérdida del poder adquisitivo, que según la administración provincial afectan directamente al aparato productivo.