El ciclo lectivo 2026 comenzó con conflicto en la Provincia de Buenos Aires. El paro nacional impulsado por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera) dejó este lunes sin clases a miles de estudiantes y marcó la primera interrupción del calendario escolar bonaerense en seis años.
La huelga tuvo impacto en 15 provincias —entre ellas Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Río Negro y Tucumán— y afectó a cerca de siete millones de alumnos en todo el país, aunque el nivel de adhesión varió según cada distrito.
En territorio bonaerense, la medida alcanzó tanto a escuelas públicas como privadas. A la adhesión de los gremios estatales se sumó el Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP), lo que amplió el alcance de la protesta, si bien en el sector privado la participación fue dispar.
Entre los principales reclamos se encuentran la convocatoria a la paritaria nacional docente, la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), un mayor presupuesto para educación y una recomposición salarial que permita recuperar el poder adquisitivo frente a la inflación.
El conflicto se desarrolla en paralelo a negociaciones salariales aún abiertas en la provincia. El Frente de Unidad Gremial Docente rechazó la última oferta del gobierno bonaerense, que proponía un incremento del 3% para enero —con un 1,5% retroactivo a diciembre— por considerarlo insuficiente.
De acuerdo con la propuesta oficial, el salario de un docente ingresante ascendería a $762.200, el de un maestro con quinta hora a $961.000 y el de un trabajador con doble cargo a $1.524.300. Sin embargo, los gremios consideran que la actualización no compensa la pérdida frente a la suba de precios.
El Ejecutivo convocó a una nueva reunión paritaria para el miércoles 4 de marzo. El calendario administrativo fija como fecha límite el 13 de marzo para definir el esquema salarial y poder avanzar con la liquidación correspondiente.
La Provincia de Buenos Aires concentra el sistema educativo más grande del país: más de 360.000 docentes se desempeñan en 18.000 establecimientos públicos, a los que se suman 60.000 trabajadores de colegios privados con aporte estatal. En total, 5,2 millones de estudiantes forman parte del entramado educativo bonaerense.
El área representa el 27% del presupuesto provincial, estimado en 43 billones de pesos, lo que implica que cada punto porcentual de aumento salarial tiene un impacto significativo en las cuentas públicas.
La jornada de paro también evidenció matices dentro del frente sindical. La Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) fue uno de los gremios que impulsó inicialmente la medida, a la que luego se sumó Suteba, conducido por Roberto Baradel. Desde ese sindicato remarcaron la necesidad de que el Gobierno nacional convoque a la paritaria federal, aunque confirmaron su adhesión a la protesta definida por Ctera.