El Gobierno de la provincia de Buenos Aires salió a marcar posición frente al proyecto de “modernización laboral” del gobierno nacional que buscará ser aprobado antes de fin de mes con el apoyo de gobernadores aliados.
En un acto realizado en el Salón Dorado, los ministros de Trabajo, Walter Correa, y de Gobierno, Carlos Bianco, presentaron un informe técnico-político que sistematiza —en más de 60 páginas— las razones por las cuales la administración bonaerense rechaza la iniciativa impulsada por Javier Milei.
El texto elaborado por el Ministerio de Trabajo cuestiona los fundamentos del proyecto nacional y advierte sobre sus efectos concretos: pérdida de derechos laborales, precarización del empleo, debilitamiento sindical, desfinanciamiento de la seguridad social y reducción del rol estatal en la regulación del trabajo. Y pone en relieve los fracasos previos de propuestas de este tipo.
El informe incorpora además un repaso histórico de las reformas regresivas en materia laboral, desde la última dictadura hasta hoy, marcando continuidades en los intentos de desregulación. Para la Provincia, el proyecto actual se inscribe en esa línea y busca profundizarla.