El sindicato ferroviario La Fraternidad confirmó un paro total de trenes por 24 horas para el jueves 5 de febrero, tras rechazar la propuesta salarial presentada por el Gobierno y las empresas del sector. La medida impactará en los servicios de pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), los trenes de larga distancia y parte del transporte de cargas a nivel nacional.
La decisión fue anunciada por el secretario general del gremio, Omar Maturano, luego del fracaso de las negociaciones paritarias con Trenes Argentinos y Belgrano Cargas. Según informó el sindicato, la oferta oficial consistió en incrementos del 1% y 2%, porcentajes que consideraron “inaceptables” frente a la inflación acumulada.
En un comunicado, La Fraternidad calificó la propuesta como una “burda oferta” y remarcó: “Los trabajadores no aceptamos limosnas”.
Durante la jornada del jueves no circularán trenes en las siguientes empresas y líneas:
La medida afectará de manera directa a millones de usuarios, especialmente en el AMBA, donde el tren es uno de los principales medios de transporte diario.
Duras críticas por salarios y seguridad ferroviaria
Además del reclamo salarial, Maturano apuntó contra el estado de las vías y del material rodante, y denunció una falta de inversión en el sistema ferroviario. En declaraciones radiales, aseguró que existe una “falta de seguridad y desidia” por parte del Gobierno.
“Todas las vías están mal. En algunos tramos los trenes deberían circular a velocidades mínimas para no provocar accidentes”, afirmó.
El dirigente también sostuvo que los trenes de carga “descarrilan varias veces por día” y que los costos de reparación superan los ingresos del propio sistema ferroviario. “Durante un año perdimos entre el 50 y el 60% del salario”, agregó.
Desde La Fraternidad advirtieron que el paro del jueves podría no ser la única medida. Una vez finalizada la conciliación obligatoria, el gremio evaluará nuevas acciones, especialmente a partir de marzo, cuando se normalice la actividad laboral y escolar.
“Seguramente no va a haber respuesta y nos van a patear hasta el último momento”, sostuvo Maturano, quien anticipó que podrían profundizarse las protestas.
Actualmente, el salario básico de un maquinista ronda los $1.136.000, mientras que el de un ayudante de conductor se ubica en $893.000. Según el sindicato, la pérdida de poder adquisitivo supera el 35% en el período reciente.