La Bronquiolitis volvió a encender alertas sanitarias y la provincia de Buenos Aires reforzó la vacunación destinada a embarazadas que transitan las últimas semanas de gestación, con el objetivo de reducir complicaciones graves en bebés durante los meses de mayor circulación viral.
El Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires puso en marcha la campaña contra el Virus Sincicial Respiratorio (VSR), principal causante de la enfermedad respiratoria en lactantes. La dosis se indicó entre las semanas 32 y 36 de embarazo, período clave para la transferencia de anticuerpos al recién nacido.
Las autoridades sanitarias manifestaron preocupación por la baja adhesión registrada en los últimos años. Aunque la vacuna fue incorporada al Calendario Nacional, la cobertura no superó el 70% en 2024 ni en 2025, un nivel considerado insuficiente frente al impacto de las infecciones respiratorias.
El director provincial de Salud en la Niñez y Adolescencia, Federico Paruelo, advirtió que “las enfermedades respiratorias son la tercera causa de mortalidad infantil y la segunda causa de mortalidad postneonatal”, y subrayó que la inmunización durante el embarazo protegió directamente a los bebés.
Según datos oficiales, tras la incorporación de la dosis contra el VSR, los casos en menores de seis meses descendieron de casi 25 mil a menos de 20 mil en un año. No obstante, desde la cartera sanitaria insistieron en la necesidad de ampliar el alcance de la estrategia preventiva.
La coordinadora del Programa de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles, Erica Bartel, explicó que los niños cuyas madres no recibieron la dosis durante el embarazo presentaron mayor riesgo de neumonía o cuadros severos, especialmente durante el otoño y el invierno.
La campaña permaneció activa en más de 1.800 vacunatorios provinciales, con aplicación gratuita para personas gestantes que se encontraban en el período indicado o que ingresaban a esas semanas en el corto plazo.
Desde el sistema de salud alertaron sobre síntomas como silbidos en el pecho, dificultad respiratoria, fiebre persistente y problemas para alimentarse. Ante estos signos, recomendaron consultar de inmediato, ya que los cuadros más graves requirieron internación, sobre todo en menores de dos años.