La Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) dispuso una actualización en los montos de facturación que determinan qué empresas deben actuar como agentes de recaudación del Impuesto sobre los Ingresos Brutos. La medida, oficializada a través de una resolución normativa publicada en el Boletín Oficial, eleva el piso anual de ingresos de $2.800 millones a $7.800 millones y dejará fuera del régimen a unas 6.800 firmas.
Desde el organismo explicaron que la decisión apunta a adecuar los parámetros vigentes al contexto económico actual y a aliviar la carga administrativa sobre el entramado productivo, especialmente sobre pymes y comercios que, sin haber crecido en términos reales, quedaban alcanzados por el régimen como consecuencia de la inflación.
De acuerdo a los datos oficiales, el incremento del umbral fue del 179%. ARBA señaló que, si los montos se hubieran actualizado únicamente por el índice de precios desde el inicio de la gestión de Axel Kicillof, miles de empresas se habrían incorporado automáticamente al padrón de agentes de recaudación. En cambio, la política aplicada buscó contener ese efecto y concentrar las obligaciones en los contribuyentes con mayor volumen de operaciones.
Como resultado, el padrón de agentes se reducirá a unas 11.100 empresas, lo que representa aproximadamente un tercio de las que existirían bajo un esquema de actualización automática. En la práctica, esto implicará menos trámites, menores costos administrativos y una menor generación de retenciones y percepciones en la operatoria cotidiana.
El director ejecutivo de ARBA, Cristian Girard, remarcó que permitir que la inflación defina las obligaciones tributarias “terminaría incorporando cada vez más pymes y comercios al régimen, aun cuando no tienen la espalda financiera para asumir ese rol”. En ese sentido, sostuvo que el objetivo es evitar la llamada “inercia inflacionaria” y focalizar el sistema en quienes concentran mayor actividad económica.
Otro punto central de la normativa es que las empresas que queden por debajo del nuevo umbral permanecerán excluidas del régimen durante un período de 24 meses, sin importar las variaciones que puedan registrar en su facturación durante ese lapso. Según explicó Girard, esta regla busca dar previsibilidad y evitar ingresos y salidas permanentes del régimen, lo que dificulta la planificación empresarial.
Desde ARBA destacaron que la medida se inscribe en una política sostenida de simplificación tributaria, orientada a reducir cargas administrativas y a evitar la acumulación de saldos a favor que afectan la liquidez de las empresas. En ese marco, señalaron que durante la actual gestión se devolvió al sector privado más de un billón de pesos en saldos a favor de Ingresos Brutos.
Además, el organismo anticipó que en los próximos días se pondrá en marcha el régimen “RIESGO 0, SAF 0”, una herramienta destinada a evitar la generación de nuevos saldos a favor y a consolidar un esquema impositivo más previsible y alineado con la capacidad contributiva real, sin comprometer los recursos de la Provincia.