lunes 26 de enero de 2026 - Edición Nº2609

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El pueblo de Buenos Aires que esconde la cascada más alta de la provincia

10:33 |Copetonas, en el partido de Tres Arroyos, es la puerta de entrada a la Cascada Cifuentes, la caída de agua más alta de la provincia de Buenos Aires, y combina turismo aventura, tradición rural y paisajes únicos a orillas del río Quequén Salado.



Con poco más de mil habitantes y una identidad marcada por la tranquilidad rural, Copetonas se consolida como uno de los destinos turísticos más atractivos del sur de la provincia de Buenos Aires. Integrante del programa Pueblos Turísticos bonaerenses, este pequeño enclave combina naturaleza, historia y tradiciones que se mantienen vivas a cada paso.

La localidad tiene una particularidad única: es el único pueblo bonaerense que lleva el nombre de un ave. Su denominación proviene de la martineta tinamú, conocida popularmente como “copetona”, que abundaba en la zona cuando, el 11 de octubre de 1912, se inauguró la estación del Ferrocarril del Sud. A diferencia de otros pueblos nacidos al calor del tren, Copetonas no homenajea a próceres, sino a su paisaje y su fauna.

Ubicada a 60 kilómetros de Tres Arroyos y a apenas 25 del balneario Reta, Copetonas también guarda una fuerte impronta danesa. La llegada de inmigrantes de Dinamarca dejó huellas visibles en la arquitectura, la educación y la organización social. El antiguo Colegio Argentino Danés —hoy Escuela Agraria N°1— y la histórica Cooperativa Agrícola de Copetonas son reflejo de una cultura cooperativista que impulsó el desarrollo local durante décadas.

Uno de los grandes tesoros de la zona es el río Quequén Salado, que serpentea muy cerca del pueblo y ofrece algunos de los paisajes más impactantes de la provincia. Allí se encuentra la Cascada Cifuentes, la más alta de Buenos Aires, con una caída de agua de unos ocho metros, rodeada de un entorno ideal para el kayak, el rafting, la pesca deportiva o simplemente el disfrute del paisaje.

Muy cerca se ubican la Cueva del Tigre y el Salto del Tigre, sitios cargados de historia y leyendas. La cueva debe su nombre a Felipe Pascual Pacheco, conocido como el “Tigre del Quequén”, un bandido rural del siglo XIX que se convirtió en personaje mítico de la región. Las barrancas de piedra y las caídas de agua rompen con la imagen clásica de la llanura bonaerense y sorprenden a quienes visitan el lugar.

Para quienes buscan una experiencia más tranquila, Copetonas ofrece turismo rural en estancias y celebraciones que reflejan su identidad. Cada 11 de octubre, el pueblo festeja su aniversario con la tradicional Fiesta del Mate y la Torta Frita, una cita infaltable que resume el espíritu comunitario y las costumbres locales.

Entre los imperdibles del pueblo se destacan la antigua estación ferroviaria, el Museo de Copetonas, la capilla Nuestra Señora de la Merced, el Club Copetonas Social y Deportivo y la vieja usina, además de los recorridos por el río Quequén Salado.

Copetonas se encuentra a unos 640 kilómetros del AMBA y se accede tomando el desvío de la Ruta Nacional 3 en el kilómetro 531, para luego continuar por la Ruta Provincial 72. Un destino ideal para quienes buscan naturaleza, historia y la calma de los pueblos del interior bonaerense.

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