Mar del Plata atraviesa su mejor fin de semana de enero, con niveles de ocupación que superan el 80% y una ciudad colmada de turistas que coparon playas, paseos comerciales, teatros y restaurantes. El factor decisivo fue el calor, que activó las reservas de último momento y cambió el pulso de una temporada que había arrancado con números más moderados.
Luego de una primera quincena con registros cercanos al 60%, el buen clima permitió una recuperación gradual que se consolidó en los últimos días. De acuerdo con datos del sector hotelero, la ocupación promedio ronda el 82%, aunque con diferencias según la ubicación, la categoría y el nivel tarifario: mientras algunos establecimientos superan el 90%, otros se mantienen entre el 60% y el 70%.
Desde la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica señalaron que el promedio semanal fue cercano al 70% y que el repunte del fin de semana permitió alcanzar los valores actuales. “El calor empuja las decisiones de último momento, sobre todo de turistas que llegan desde destinos cercanos”, explicaron. En la misma línea, desde el Ente Municipal de Turismo y Cultura indicaron que la ocupación supera el 90% en distintos puntos de la ciudad, aunque remarcaron la disparidad entre tipos de alojamiento.
En el segmento extrahotelero, el Colegio de Martilleros y Corredores Públicos informó una ocupación promedio del 75% en alquileres temporarios. Su vicepresidenta, Verónica Berasueta, describió esta semana como “la mejor del verano”, aunque aclaró que los números aún se ubican por debajo de los del año pasado. “Es una temporada de siete puntos, con una primera quincena floja y una segunda mitad que mejora”, sintetizó.
El repunte comenzó a notarse desde el jueves, con mayor circulación por las rutas 2 y 11 y un flujo constante de arribos durante el sábado. Ese movimiento se reflejó en playas llenas, centros comerciales con alta afluencia y una intensa actividad nocturna. La agenda cultural y musical también fue un atractivo clave, con recitales y funciones teatrales que convocaron a miles de personas.
El impacto positivo alcanzó al comercio y a la gastronomía, donde empresarios coincidieron en que este fin de semana está siendo el de mayor recaudación de la temporada. El clima volvió a jugar a favor: el viernes la temperatura superó los 31 grados y el mar alcanzó los 22,5 grados, lo que permitió jornadas a pleno en la costa. Aunque el sábado hubo amenaza de tormentas, el balance general fue ampliamente favorable.
Con este impulso, el sector turístico mantiene expectativas altas para el cierre de enero y el inicio de febrero, con proyecciones que vuelven a ubicarse por encima del 70%. Más adelante, todas las miradas están puestas en el fin de semana largo de Carnaval, que este año contará con cuatro días y aparece como la gran apuesta para consolidar la temporada.