En la primera conferencia de prensa del año, realizada en el Partido de La Costa, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, lanzó duras críticas contra el presidente Javier Milei y lo señaló como el principal responsable del escenario que atraviesa el turismo bonaerense en plena temporada de verano.
Según explicó el mandatario provincial, los datos que muestran altos niveles de ocupación esconden una tendencia preocupante: el crecimiento del turismo argentino en destinos del exterior, como Brasil y Uruguay, en detrimento de los centros turísticos locales. En ese contexto, sostuvo que el problema no es la oferta bonaerense, sino el impacto de las políticas económicas nacionales sobre el poder adquisitivo.
Kicillof remarcó que la provincia mantiene las mismas condiciones y atractivos que en años anteriores, tanto en infraestructura como en servicios. “No cambió la Provincia ni quienes trabajan del turismo, lo que cambió es el modelo económico”, sostuvo, al advertir que el encarecimiento del consumo interno empuja a muchos argentinos a vacacionar fuera del país.
Durante su visita, el gobernador mantuvo encuentros con empresarios, trabajadores y representantes del sector turístico, a quienes respaldó frente a los cuestionamientos que, según señaló, buscan trasladar responsabilidades. En ese sentido, rechazó los discursos que apuntan a una supuesta falta de esfuerzo o adaptación del sector ante la caída de la actividad.
Por último, Kicillof fue tajante al cerrar su mensaje y atribuir la situación a una decisión política concreta. Afirmó que el deterioro del turismo interno “tiene nombre y apellido” y volvió a cargar contra el presidente Javier Milei, profundizando así la confrontación con el Gobierno nacional por el rumbo económico y sus consecuencias en la producción y el empleo.