Luego de una jornada marcada por el diálogo con los sectores productivos y por fuertes críticas al rumbo económico nacional, el gobernador Axel Kicillof anunció el inicio inminente de una obra estratégica para la región atlántica: la ampliación y puesta en valor de la Ruta Provincial 11 en el tramo que une Mar de Ajó con Pinamar.
El anuncio se dio tras el encuentro que el mandatario bonaerense mantuvo con más de 300 representantes del turismo, la industria y el comercio en el Partido de La Costa, y en el marco de su primera conferencia del año, donde también se abordaron los principales ejes de la crisis que atraviesa el sector turístico. En ese contexto, Kicillof buscó contrastar el escenario de caída de la actividad con una señal concreta de inversión pública.
“En poco tiempo vamos a poder ver cómo se inician las obras en la Ruta 11, en el tramo que va de Mar de Ajó a Pinamar. Son 48 kilómetros, son 100 millones de dólares”, afirmó el gobernador, al detallar la magnitud del proyecto vial, uno de los más relevantes para la conectividad de la Costa Atlántica.
Con un tono marcadamente político, Kicillof remarcó el destino de esos fondos y volvió a diferenciarse del Gobierno nacional. “No es para la timba, es para la obra, para la gente, para el sector privado, para la provincia. No es para el JP Morgan ni para pagarle al Fondo, es para que la gente lo viva, lo disfrute y se desarrolle la región”, remarcó.
Según explicó, la obra será financiada a través de un crédito ya conseguido por la Provincia, lo que permitirá avanzar sin depender de recursos nacionales en un contexto de fuerte ajuste sobre la obra pública. “Es crédito, lo hemos conseguido y ahí está”, sintetizó el mandatario.
La intervención sobre la Ruta 11 apunta a mejorar la seguridad vial, optimizar los tiempos de traslado y fortalecer la infraestructura turística y productiva de una de las zonas más dinámicas de la provincia de Buenos Aires. Se trata de un corredor clave tanto para la temporada de verano como para la actividad económica durante todo el año, especialmente para el turismo, el comercio y los servicios.
El anuncio se enlaza con el diagnóstico que el propio Kicillof y sus ministros expusieron horas antes ante empresarios y referentes del sector turístico, donde advirtieron sobre la caída del consumo, el impacto de la pérdida de poder adquisitivo y la ausencia de políticas nacionales de estímulo. En ese marco, la inversión en infraestructura aparece como una de las principales herramientas del Ejecutivo bonaerense para sostener el empleo y la actividad.
Así, el gobernador volvió a plantear un esquema de contraste: frente a un modelo económico nacional que, según su visión, paraliza la obra pública y retrae el mercado interno, la Provincia apuesta a proyectos de largo plazo que apuntalen el desarrollo regional. La Ruta 11, eje histórico de la Costa Atlántica, se convierte así en un símbolo de esa estrategia y en una señal política en el inicio de un año cargado de tensión económica y definiciones políticas.