La provincia de Buenos Aires avanzó en la ampliación de su política energética al poner en vigencia el reglamento que habilita la Generación Distribuida Comunitaria, una modalidad que permite a vecinos, pymes y distintos usuarios asociarse para producir energía renovable, utilizarla para su propio consumo y vender los excedentes a la red eléctrica.
La iniciativa quedó formalizada a través de la Resolución 17/2026 del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, publicada en el Boletín Oficial, y establece por primera vez un encuadre técnico, legal y económico para proyectos colectivos de generación eléctrica a partir de fuentes renovables.
El nuevo esquema habilita la conformación de grupos de usuarios —ya sean personas físicas o jurídicas— con distintos puntos de suministro, siempre que estén bajo la órbita de una misma distribuidora provincial o municipal. Estos proyectos podrán instalar sistemas de generación con una potencia superior a los 10 kW, destinados tanto al autoconsumo como a la inyección de energía excedente al sistema eléctrico.
Uno de los aspectos centrales del reglamento es que la energía no utilizada por el proyecto comunitario podrá ser vendida a la red, y su valor económico será acreditado en las facturas de los integrantes según el porcentaje de participación que cada uno haya definido previamente. De este modo, la generación renovable deja de ser una opción exclusivamente individual para convertirse en una herramienta colectiva de ahorro y producción.
Hasta ahora, la normativa bonaerense contemplaba únicamente a usuarios-generadores individuales —como viviendas, comercios o pequeñas empresas— que instalaban paneles solares para compensar su consumo. Con esta actualización, se abre la puerta a iniciativas barriales, cooperativas o asociativas que buscan compartir costos, infraestructura y beneficios.
El reglamento se enmarca en la Ley provincial N° 11.769, que reconoce a los autogeneradores como actores del sistema eléctrico, y en la Ley N° 15.325, que declara de interés provincial la generación distribuida a partir de fuentes renovables y adhiere a los incentivos establecidos por la normativa nacional.
Además, los proyectos deberán inscribirse en el Registro de Usuarios-Generadores de Energía Renovable de la Provincia de Buenos Aires (RUGER), trámite que permitirá acceder a beneficios impositivos y fiscales. La información será comunicada periódicamente a la Agencia de Recaudación bonaerense para garantizar la aplicación de las exenciones correspondientes.
Con este nuevo marco, la Provincia busca fomentar el uso de energías limpias, reducir costos energéticos y promover modelos de producción más sustentables, con impacto directo en la economía local y en la transición hacia un sistema energético más eficiente y descentralizado.