Los trabajadores del frigorífico Villa Olga, ubicado en Bahía Blanca, atraviezan un escenario de incertidumbre luego de que la planta quedara sin producción desde diciembre, una situación que genera inquietud laboral entre los operarios, pese a que desde la empresa aseguran que el parate sería temporal.
El secretario general del Sindicato de la Carne, Pablo Barrayazarra, explicó que el establecimiento no cuenta con personal bajo relación de dependencia directa, ya que opera a través de la Cooperativa La Estación Limitada, modalidad que determina una dinámica de trabajo estacional.
Según detalló el dirigente gremial, el frigorífico funciona con períodos de actividad de aproximadamente tres meses, seguidos por interrupciones que suelen extenderse entre 15 y 20 días, una lógica que se repite año tras año en función de la demanda.
En ese marco, Barrayazarra señaló que desde el gremio mantuvieron conversaciones con los directivos de la empresa, aunque aclaró que no representan formalmente a los trabajadores por tratarse de una cooperativa. “Nos manifestaron que se trata de una situación coyuntural”, indicó.
La paralización de la actividad respondió a la falta de stock, luego de que los exportadores para los cuales presta servicios retiraran su producción, lo que dejó a la planta sin tareas desde fines del año pasado.
“El frigorífico trabaja principalmente con cortes kosher. En esta época, la comunidad judía se retira del mercado hasta enero y se vuelve muy difícil colocar el resto de la vaca, ya que el kosher es solo cuarto delantero”, explicó Barrayazarra.
No obstante, el dirigente aseguró que desde la empresa les informaron que la actividad podría retomarse antes de que finalice el mes, una vez concretada una reunión prevista con los exportadores que operan con la planta.
En relación con los ingresos, aclaró que los pagos se encuentran al día, aunque el esquema cooperativo implica que, sin producción, no hay remuneración. “En este momento no se está abonando porque no hay actividad. Esto volvería a funcionar a fines de enero o principios de febrero”, sostuvo.
Actualmente, el frigorífico emplea entre 250 y 300 operarios, cifra que varía según el volumen destinado a la exportación. Los trabajadores no especializados no perciben ingresos durante el parate, mientras que algunos operarios calificados continúan cobrando debido a la dificultad que implica su reemplazo cuando se reactiva la producción.
El dirigente sindical advirtió además que la situación del sector atraviesa un momento delicado. “El consumo interno es cada vez menor y la producción está muy afectada. Los precios subieron drásticamente y eso impacta en las ventas en góndolas y carnicerías”, afirmó.
A ese escenario se sumó la cuestión climática, que llevó a la retención de hacienda y complicó la disponibilidad de animales para faena, una dificultad que también enfrentan exportadores de distintos puntos del país.
Pese al contexto adverso, los trabajadores del frigorífico Villa Olga aclararon que, por el momento, no impulsarán medidas de fuerza, aunque aguardaron definiciones concretas sobre la fecha de reinicio de la actividad que permita llevar tranquilidad a las familias afectadas.