La creciente frecuencia de incendios en Bahía Blanca dio impulso a una iniciativa en el Concejo Deliberante para incrementar los recursos destinados a los bomberos voluntarios. El proyecto propone una modificación excepcional, limitada al año 2026, en la distribución de la Tasa Ambiental, sin crear nuevos tributos ni aumentar la carga impositiva.
La propuesta fue presentada por el concejal Mauro Reyes, del bloque La Libertad Avanza, y apunta a fortalecer tanto la respuesta operativa ante emergencias como las tareas de prevención en distintos puntos de la ciudad. El esquema contempla una reasignación interna de fondos ya existentes.
El planteo establece elevar del 2,5 al 4 por ciento la porción de la Tasa Ambiental destinada a la Cooperadora de Bomberos. Además, busca incorporar una asignación adicional del uno por ciento para las delegaciones municipales, con el objetivo de financiar acciones preventivas en zonas consideradas de riesgo.
Según se explicó, esos recursos permitirían afrontar trabajos como contrafuegos, corte de pasturas y mantenimiento de espacios donde suelen iniciarse focos ígneos. La intención es reducir la cantidad de intervenciones de emergencia a partir de una política más activa de prevención territorial.
El edil recordó que, en años anteriores, el porcentaje asignado a los servidores públicos había sido mayor. “Antes, alrededor de 2014 o 2015, ese fondo alcanzaba el 5 por ciento y luego se redujo”, señaló, al tiempo que precisó que el dinero transferido a la cooperadora debía utilizarse para equipamiento y necesidades operativas.
La iniciativa fue justificada en un contexto que el bloque calificó como extraordinario, marcado por siniestros casi diarios en distintos sectores del partido. En ese marco, se consideró necesario reforzar el financiamiento disponible para atender gastos imprevistos y situaciones de emergencia.
Desde el espacio impulsor subrayaron que la propuesta no implica la creación de nuevas tasas ni un incremento en los montos que abonan los contribuyentes. El objetivo declarado es optimizar el uso de los recursos municipales existentes y priorizar la protección de la comunidad frente a un escenario de riesgo persistente.