La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) encendió la alarma por el avance de incendios rurales en distintas zonas de la provincia y advirtió que el riesgo es “extremo” debido a las altas temperaturas, la sequía acumulada y los fuertes vientos. Desde la entidad reclamaron asistencia inmediata y políticas de prevención sostenidas para evitar mayores pérdidas productivas y ambientales.
Según señalaron desde CARBAP, en las últimas semanas se registraron múltiples focos ígneos que afectaron campos, pastizales y áreas productivas, especialmente en el sudoeste bonaerense. La combinación de condiciones climáticas adversas y la falta de infraestructura adecuada vuelve recurrente una problemática que se repite cada verano.
Desde el sector agropecuario remarcaron que los productores enfrentan serias dificultades para contener los incendios sin apoyo externo, y reclamaron una mayor presencia del Estado con recursos como aviones hidrantes, brigadas especializadas y equipamiento para los cuarteles de bomberos rurales. También pidieron mejorar la planificación y el mantenimiento de caminos y cortafuegos.
CARBAP subrayó que los incendios no solo generan pérdidas económicas directas, sino que también provocan daños ambientales de largo plazo y ponen en riesgo a poblaciones rurales. En ese sentido, insistieron en la necesidad de avanzar en estrategias de prevención y respuesta rápida, con coordinación entre Nación, Provincia y municipios.
“La situación es crítica y requiere acciones urgentes”, advirtieron desde la entidad, al tiempo que alertaron que, sin medidas concretas, el impacto del fuego podría profundizarse durante los meses de verano, en un contexto climático cada vez más extremo.