Con más de un año de demora, los colectivos que dependen de la provincia de Buenos Aires  y circulan sólo en el conurbano, comenzarán a tener cámaras con las que se busca mejorar la seguridad vial y prevenir delitos, sobre todo en las zonas más complejas.

En abril del año pasado, luego del asesinato del chofer Leandro Alcaraz, que fue baleado en La Matanza, se reglamentó una ley -había sido sancionada en diciembre de 2016- para obligar a las empresas a instalar los dispositivos en los coches. Sin embargo, el plazo de 180 días del principio no se cumplió, ya que las empresas argumentaron dificultades económicas para enfrentar la erogación de dinero que representaba instalar las cámaras.

En este contexto, la Provincia puso los primeros fondos para iniciar la implementación del sistema en unas 100 unidades de transporte público de pasajeros. Posteriormente, las empresas podrán sumarse paulatinamente, ya que la plataforma cuenta con la capacidad necesaria. Se esperan, unas 1200 unidades para las próximas semanas.

Para el cronograma de instalación se tuvieron en cuenta los distritos más conflictivos, a los que se les dará prioridad. Por eso, comenzarán por colectivos que tienen recorridos nocturnos en localidades como Avellaneda, Quilmes, Lanús, Almirante Brown, Morón, Tres de Febrero, La Matanza, General San Martín, Lomas de Zamora, Hurlingham, Ituzaingó, Moreno, Merlo, La Plata y Florencia Varela. Y en una etapa posterior se cubrirán otros municipios del GBA y otras ciudades de la Provincia, como Mar del Plata y Bahía Blanca.

«Las cámaras son un paso más para cuidar a quienes viajan en transporte público. Será un tercer ojo para que el vecino viaje más seguro. La provincia se hizo cargo de una deuda que tenía con los bonaerenses y hoy es una realidad’», explicó el ministro de Seguridad, Cristian Ritondo.

Fuente: DIB