La venta de inmuebles por créditos hipotecarios en la provincia de Buenos Aires transita un año muy complejo y la caída de operaciones fue del 73% en el segundo cuatrimestre de 2019, en comparación con el mismo período de 2018.

En medio de un escenario inestable por lo electoral y un dólar que desde abril del año pasado parece no encontrar techo, la caída de operaciones por hipotecas sigue en rojo, al igual las ventas que nuevamente en agosto cayeron 23%.

De acuerdo a datos del Colegio de Escribanos, en el segundo cuatrimestre del año se concretaron en territorio bonaerense un total de 2.283 compras de inmuebles mediante hipotecas, lo que marca una caída de casi el 73% con respecto a las 8.381 de ese mismo período de 2018.

Si el análisis se realiza sobre los primeros ocho meses del año, también resaltan los números en rojos que marcan el peor momento del sector en la última década. Si bien el número de hipotecas en 2016 se ubicaba entre enero y agosto en 7.399, a partir de ese año y la implementación de los créditos UVA, trepó en 2017 a 15.263 operaciones, en 2018 a 27.786 y en lo que va de este año a 3.832.

Asimismo, otra cifra que marca la crisis es que sólo el 7,9% de las 48.327 ventas de este año se hicieron con créditos, mientras que en el período enero-agosto, de las 78.429 operaciones, el 35,4% utilizó esta herramienta bancaria.

En tanto, la venta de inmuebles en agosto fue de 7.407, lo que marcó una disminución del 23% con respecto al mismo mes del año anterior, mientras que en montos también se evidenció una caída: de $19.983.449.646 a $17.745.468.198.

Cabe recordar que en medio del cepo que implementó el Gobierno para evitar que siga despreciándose el peso, el Banco Central autorizó la venta de hasta 100.000 dólares, para los casos de adquisición de vivienda única familiar y de ocupación permanente a personas físicas, siempre que se encuentre en el marco de un crédito otorgado por entidades financieras locales.

Sin embargo, esto que busca calmar al sector, estiman que no servirá para reactivar la venta de propiedades. «Es un aprobación insuficiente pero valorable, aunque alcanza a muy pocas operaciones y sólo a algunos que se encuentran en esa condición particular», dijo el titular del Colegio de Escribanos de la provincia de Buenos Aires, Ignacio Salvucci. Desde la entidad estimaron que sólo unas 130 familias bonaerenses podrían ser beneficiadas con la nueva disposición del Central.

El escenario bonaerense es muy similar al porteño, donde la cantidad de escrituras de compraventa firmadas se desplomó 35% interanual durante agosto, y sumó quince meses consecutivos a la baja. Además, las operaciones con hipotecas quedaron reducidas a una mínima cantidad: entre enero y agosto se registraron apenas 1.808 casos, que reflejaron una baja del 84,2% respecto al mismo período de 2018.

Fuente: DIB