La matrícula en escuelas privadas bonaerenses cayó en alrededor de 27.000 alumnos entre 2018 y 2019, mientras que creció en más de 130.000 en los colegios de gestión pública.

Los números se desprenden de la comparación de los informes de Estadística Educativa Anual, que publica la Dirección General de Cultura y Educación cada diciembre.

El relevamiento da cuenta de un crecimiento general de la matrícula de 106.314 alumnos entre los dos periodos, en las más de 20.000 unidades educativas.

En el marco de la crisis económica que atraviesa el país, la cantidad de estudiantes bajó en 27.670 en escuelas pagas. En el nivel inicial hubo 11.187 chicos menos; en primarias bajó en 8.494; y en secundarias, en 4.027. También disminuyó la del nivel superior.

En tanto, la educación pública absorbió esa migración más nuevos ingresos y sumó unos 133.984 nuevos estudiantes para unas 14.430 unidades educativas.

Según la comparativa de los informes anuales de la última década, la matrícula privada creció ininterrumpidamente entre 2009 y 2017. En el transcurso de esos años pasó de 1.430.162 a 1.561.223.  

En 2017 tuvo su primera disminución en diez años y llegó a 1.559.294 alumnos. Finalmente, en 2019, la caída fue estrepitosa y quedó en 1.531.624 estudiantes, alrededor de 8.000 menos con respecto a 2015.

La caída de la matrícula tiene su correlato con el cierre de algunos establecimientos. Según detallaron fuentes del Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop) bonaerense, en diciembre último anunciaron su cese unas diez instituciones, siendo la mayoría de ellas jardines maternales.

Desde la organización, que viene denunciando «despidos indiscriminados» en escuelas privadas, advirtieron que muchos colegios aplican recortes cuando la rentabilidad baja.

«También hemos observado el pase de alumnos de escuelas más caras a otras de gestión privada más económicas (con mayor subvención del Estado)», le explicó a esta agencia el secretario gremial de Sadop, Rodrigo Miguel.

Fuente: DIB