6 octubre, 2022 4:32 am

Campanopolis, una aldea medieval en el corazón del Gran Buenos Aires

Con edificios que parecen salidos de un cuento, Campanopolis fue construida en los ’80 por Antonio Campana. Materiales reciclados y lugares secretos. Una experiencia única para pasar el día y escaparse de la ciudad.

Entre bosques selváticos, ríos, arroyos y lagos se levanta una ciudad mágica con castillos, torres, capillas y callejuelas empedradas, que remiten al medioevo europeo. Ubicada en una de las reservas más grandes la de provincia de Buenos Aires en la localidad de González Catán, Campanópolis es una excursión a través del tiempo y un paseo imperdible para realizar en familia y descubrir un lugar distinto.


Formada por un grupo de construcciones unidas por pasajes, recovecos y lugares secretos, con una forma arquitectónica que responde a la edad Media y un estilo ecléctico propio, esta aldea medieval secreta, a solo 30 minutos de capital Federal, es el resultado de los sueños y la imaginación sin límites de un hombre hijo de inmigrantes italianos, Antonio Campana, que a sus 50 años al enterarse que padecía una enfermedad decidió poner toda su energía en este proyecto.


Una “locura“ que prolongo su vida más de 25 años. Ubicada en el partido de La Matanza, lindera con los bosques de Ezeiza, Campanópolis está íntegramente construida con materiales antiguos y reciclados, con más de 100.000 árboles y plantas de distintas especies, rodeada por el río Matanza y el arroyo Morales, donde la confluencia de sus aguas agregan un atractivo más al paseo.

Historia de Campanopolis

Sin ser arquitecto, Campana dedicó innumerables horas a realizar bosquejos de los edificios

La aldea debe su nombre al apellido de su mentor, don Antonio Campana, que se consagró al sueño de construir  la aldea sin ningún interés comercial, apostando a la ilusión y al placer de crear algo sobre terrenos recuperados a un basural y empleando materiales de demoliciones, con amplio espíritu ecológico y regenerativo.

La historia nace hace casi 40 años, en un predio adquirido por don Antonio en 1976 donde eran explotadas antiguas tosqueras, que luego le fue expropiado y durante mas de cinco años el CEAMSE lo uso para relleno sanitario, dejando una secuela de contaminación ambiental.

Tras un largo pleito judicial logra recuperar las tierras y se lanza a la aventura de ser el creador y diseñador de Campanopolis, usa sobrantes de demoliciones para construir un mundo nuevo sobre el caos hasta entonces reinante, dando a luz esta mágica aldea, restableciendo también el equilibrio ecológico.

Primera fundación de Buenos Aires

Campanopolis está rodeada por el río Matanza y el arroyo Morales. Sus tierras esconden un pasado con historia

Cuenta la historia también que las tierras esconden un pasado importante. Según el historiador Don Alfonso Corso, en sus limites tuvo lugar la primera fundación de Buenos Aires; posteriormente los terrenos pertenecieron a  Juan Manuel de Rosas, actualmente se conserva una antigua edificación de esa época que data aproximadamente de 1840.

Paseo mágico

Campanopolis: una aldea medieval salida de un cuento

Por un místico camino se recorren las Doce Casitas del Bosque, enclavadas en un escenario  natural mágico que deslumbra hasta al mas impasible visitante. Fuentes, lagos, puentes de quebracho que unen las islas, muelles, un molino de viento holandés, una capilla colonial y una locomotora con vagones son algunos de los atractivos que se pueden descubrir en el recorrido.

El Museo de las Rejas o Ferroteca es uno de los lugares más interesantes donde se exhibe todo tipo de rejas de hierro forjado, arañas colgantes, vitreaux, objetos antiguos y piezas de arte. También se destacan edificaciones donde los materiales empleados para su construcción son el tema como por ejemplo, la Casa de Piedra, el Museo de Madera o Palitos, la Casa de Escoria.

Consejo: estar atento a los detalles. Hay techos construidos con puertas, pisos hechos con tejas, escaleras que no conducen a ningún sitio, paredes decoradas con monedas y una infinidad de circunstancias excéntricas en la construcción.

Fuentes, puentes y lagos enclavados en un mágico escenario natural

Cuánto cuesta la entrada

El costo de la entrada por persona es de 1000 pesos. Los menores de 12 años abonan 700 y los menores de 2 años ingresan gratis. Campanopolis abre los días miércoles, viernes y sábados a las 13 horas y cierra a las 17.

Visitas guiadas

El lugar cuenta con guías que explican la historia, la construcción, el cuidado de la ecología y el medio ambiente de la aldea a lo largo de casi 40 años. Incluye visitas al interior de sus construcciones y museos. La visita guiada tiene una duración de un ahora y media.

El resto del tiempo se puede pasear y disfrutar del predio, hacer fotografías o disfrutar de un  picnic al aire libre.

También hay un pequeño kiosco donde se puede adquirir lo necesario, alguna bebida refrescante o agua caliente para el mate, y snacks. En la entrada al predio hay un foodtruck que ofrece comida rápida y hay opción vegetariana: hamburguesa de porotos o lentejas.

Cómo llegar

Es de fácil acceso si vas en vehículo, tienen lugar para estacionar. Se puede llegar por la Av. General Paz y luego continuar por la Av. Juan Manuel de Rozas (Ruta 3) hasta el Km 31,200 y tomar calle Bariloche. También se puede tomar el Autopista AU1 Dellepiane y continuar por Autopista Richieri, salir en la calle Martín Güemes y continuar hasta la Ruta 21 hasta la Ruta 3.

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