El ministro de Agroindustria, Leonardo Sarquís, precisó que “el 35% de las áreas cultivables de la provincia tiene un grado de afectación por la sequía” y anticipó “una cosecha compleja” de soja, maíz y girasol.

Sarquís sostuvo que la lluvia del fin de semana “fue un paliativo”, y recordó que “hay zonas más afectadas que otras” porque “la provincia de Buenos Aires es un país dentro de un país, con más de seis regiones bien diferenciadas en forma agroclimatológica y geopolítica”.

Durante el fin de semana se registraron lluvias de entre 30 y 50 milímetros en el norte, nordeste y sudeste bonaerense, aunque los productores consideraron menor el impacto ya que comenzó la cosecha en vastos sectores.

Fuente: DIB