El Gobierno bonaerense transferirá a los municipios el costo de la tarifa social eléctrica, que implica un nuevo gasto de unos $ 8.000 millones para las comunas, que además deberán afrontar otras dos medidas que impactarán sobre sus cuentas: una relativa al Fondo Educativo y otra a los subsidios al transporte.

Las novedades están contenidas en el proyecto de Presupuesto bonaerense 2019, y se prevé serán de los puntos más fuertes de negociación en torno a los cuales se dará parte del debate político en la Legislatura.

La Provincia se hará cargo de solventar los subsidios al agua y parte del transporte público, a partir de la transferencia acordada con el Gobierno nacional. Pero otra parte de esos subsidios recaerá sobre las cuentas municipales, lo que ya comenzó a generar malestar entre los intendentes.

En rigor, el Ejecutivo no incluyó en el proyecto partidas para que el tesoro bonaerense absorba la caída del subsidio al precio de los pasajes del transporte local, que hasta este año entregaba  unos $ 8.000 millones que absorberán también los municipios por los subsidios a la tarifa eléctrica. En total, unos $ 10.500 millones.

En tanto, de la oposición, el intendente de San Antonio de Areco, Francisco “Paco” Durañona, fue uno de los primeros en salir al cruce de la medida. “Ahora nos quieren traspasar a los intendentes el costo de la tarifa social. Es muy fácil tirarnos la responsabilidad a nosotros, pero al que le van a cortar la luz si no puede pagar es al vecino y al otro día van a venir a tocarnos la puerta de la municipalidad a nosotros”, dijo Durañona en diálogo con Radio 10. “Vamos a tener que asumir el impacto, aun cuando nos quitaron todos los fondos”, cerró.

Fuente: DIB