Docentes de FEB no vuelven a clases tras las vacaciones de invierno

feb paro_asambleaLos maestros nucleados en la Federación de Educadores Bonaerenses anunciaron un paro para el día lunes 4 de agosto frente a la “falta de respuesta” a pedidos que, según el sindicato, quedaron pendientes de la última negociación paritaria del sector que cerró con un aumento salarial promedio del 32 por ciento.

Los maestros nucleados en la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) resolvieron hoy no volver a clases después de las vacaciones de invierno al anunciar un paro para el día lunes 4 de agosto que podría extenderse en acuerdo con sus socios del Frente Gremial Docente, que ya analizan medidas similares.

Tras el histórico conflicto de marzo pasado que postergó 17 días el inicio previsto de las clases en toda la provincia, la FEB votó hoy por amplia mayoría en un congreso gremial volver al paro en las escuelas frente a la “falta de respuesta” a pedidos que, según el sindicato, quedaron pendientes de la última negociación paritaria del sector que cerró con un aumento salarial promedio del 32 por ciento.

“Los docentes decidieron no volver a las aulas luego de las vacaciones de invierno”, anunció la presidenta de FEB, Mirta Petrocini, y advirtió que “la medida podría extenderse por más días”.

Fuentes gremiales dijeron a DIB que la extensión de la medida se definirá en los próximos días en el marco del Frente Gremial Docente que también integran Suteba, los profesores de UDA, técnicos de Amet y privados de Sadop.

“FEB va a llevar adelante el paro el lunes 4 de agosto solo o con otros gremios” aseguraron los voceros y agregaron que “la huelga podría extenderse también al martes 5 en caso de haber consenso dentro del Frente Gremial”.

FEB, junto a Suteba, uno de los gremios fuertes del sector, también definió la realización de asambleas distritales y una movilización en La Plata cuya fecha buscará acordar con el resto de sus socios del FGD, que por estas horas evalúan los pasos a seguir y podrían definir medidas similares en los próximos días.

El paro de FEB da cuenta del creciente malestar docente por una serie de reclamos que, aseguran, “no fueron resueltos después del último aumento salarial”.

En esa línea, la Unión de Docentes bonaerenses (Udocba) ya había anunciado la semana pasada una huelga en escuelas para el próximo miércoles 16 y una movilización en la capital bonaerense, en la previa al inicio del receso invernal, para reclamar la reapertura de paritarias y la restitución de cupos recortados a comedores escolares por el Gobierno provincial.

COMEDORES EN AGENDA

Al tope de su lista de reclamos, la FEB colocó justamente la “restitución de los cupos en comedores y la mejora en el Servicio Alimentario Escolar (SAE)”, recorte que, según coinciden los sindicatos, se ubica entre el “24 al 30 por ciento” y por el que ya realizaron una marcha conjunta a la sede porteña de la Casa de la Provincia de Buenos Aires.

Además, el gremio que lidera Petrocini reclama el “monitoreo del impacto inflacionario en los salarios” conversado en paritarias, la “implementación del Fondo Escuela y el Fondo de Financiamiento Educativo”, la normalización del pago de salarios, más cobertura de cargos, solución a problemas de infraestructura y transporte escolar, y a “deficiencias en las prestatarias y en las prestaciones del IOMA”, entre otros puntos.

“Los docentes no quieren más las dilaciones que se registraron a principios de año por falta de decisión política del Gobierno: las autoridades tienen que comenzar a dar una respuesta urgente a estas demandas que son legítimas y que garantizan la Educación Pública con la mejora y la optimización de las condiciones generales”, sostuvo Petrocini.

El martes, el Gobierno de Scioli anunció la restitución de una “caja chica” para refacciones en las escuelas bonaerenses que, según fuentes oficiales, se conformará con 30 millones de pesos hasta fin de año y se distribuirá entre los diferentes establecimientos educativos.

Al mismo tiempo, la Provincia confirmó el envío de fondos para incrementar los montos destinados a los menúes de los comedores escolares –entre 26 y 30 por ciento-, aunque los gremios objetan que mientras el dinero por comida es mayor se recorta el número de chicos habilitados para desayunar, almorzar y merendar en los comedores.

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